El Puente de O Irixo, también conocido como Ponte da Ponte, se sitúa sobre el río Viñao y constituye uno de los elementos más representativos del patrimonio civil del municipio. Durante siglos formó parte de un antiguo camino que comunicaba O Carballiño con las tierras del norte de Galicia, facilitando el paso hacia Lalín y la conexión con la ruta que se dirigía a Silleda.
De origen medieval, el puente conserva una estructura de dos arcos de piedra de diferente tamaño. El arco principal presenta un perfil ligeramente apuntado, característico de la arquitectura medieval gallega, mientras que sobre la clave se conserva una singular pieza labrada en piedra que constituye uno de sus elementos más distintivos.
En el año 2001, durante unas obras de acondicionamiento de la zona, el puente fue desplazado unos metros de su emplazamiento original para permitir la ejecución de un proyecto de playa fluvial que finalmente no llegó a completarse. A pesar de este traslado, el puente mantiene su interés histórico y continúa siendo uno de los símbolos patrimoniales del municipio.
Su entorno, dominado por el río Viñao y la vegetación de ribera, ofrece un agradable espacio para el paseo y la contemplación del paisaje. La visita puede complementarse con otros recursos de O Irixo, como la Pedrafita de Brañas de Lagorzos, el Pico Uceiro o la Ruta PR-G 189 Ruta dos Castros do Irixo.

